Mira cómo usaron este hongo para satisfacer sus necesidades cochinas.


Hace unos meses, una familia proveniente de una región rural de Asia, contactó a los medios de comunicación por un hallazgo en su propiedad. La reportera y su equipo fueron al pozo donde encontraron este gelatinoso espécimen.







 De acuerdo con un testigo, el objeto fue encontrado a más de 80 metros bajo tierra y tenía dos orificios que a su entender eran un ojo y una nariz.

En su reportaje, que por cierto estuvo al aire a nivel nacional, la reportera aseguro que se trataba del exótico hongo Lingzhi. Un hongo originario de esa zona geográfica y que además fue de gran valor para la dinastía Qin por sus cualidades medicinales.



Resulta que el curioso espécimen no es un tipo de hongo exótico, pero un tipo de juguete erótico. Los orificios son réplicas de una vagina y de un ano humano. Y la textura gelatinosa es normal en este tipo de artefactos.


La pobre reportera se convirtió en chiste nacional y se disculpó con los televidentes por causar confusión e inconveniencia. 


Recomendados

Artículo recomendado