Este hombre se ganó el premio de mejor padre del año. Seguro que tu mamá estaría furiosa con esta bromita.




Si tuviste infancia, seguro en más de alguna ocasión disfrutaste de la clásica caja de pelotas. No hay forma de explicar la felicidad saltar dentro de esta divertida alberca.


Imagínate llegar a tu casa y descubrir que tu padre transformó tu sala en una fantasía de tu infancia. 

Esto es lo que Roman Atwood le regaló a su familia.


Tuvo que usar más de 250,000 pelotas para lograr que la elevación de pelotas fuera la adecuada para jugar y nadar en ellas.



¡Alguien dele una cerveza a este señor!


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